Cómo Reconstruir Mi Matrimonio Luego de Una Aventura


Por Natalia Fernandez,autora de Recuperar Mi Matrimonio



El artículo de hoy es una consulta que gira en torno a la cuestión de las aventuras, y lo que las parejas deben hacer para reconstruir el matrimonio tras el naufragio de una aventura amorosa. Este es un momento de sensaciones elevadas en la relación, y además de la ira y el dolor, hay culpa y desconfianza, temor de que pueda volver a ocurrir o que el matrimonio vaya a fracasar, y la pérdida de esperanza en la inversión emocional necesaria para volver a plantear el dolor y comenzar el proceso de curación.

El cliente que me escribió ha estado casado durante mucho tiempo y tiene hijos. Su esposa ha estado teniendo una aventura, y sólo terminó con ella luego de que su amante abandonara la ciudad. Ella se disculpó, pero aseguró su fidelidad sólo cuando se la amenazó con el divorcio. El problema aquí fue que la mujer no finalizó con el amorío porque quiso, y ha mostrado poco remordimiento, prefiriendo estar a la defensiva y ser arrogante al enfrentarse con la realidad de lo que había hecho.

Como resultado no hay ningún contacto sexual en la relación, y hay una atmósfera de desconfianza y dolor  debido a los aspectos que no se han examinado. Sin enfrentar el dolor por el amorío y decir la verdad, es difícil encontrar el perdón. En la mente del marido, sin remordimiento alguno, el amorío todavía no ha concluido. Hay alguna esperanza para esta relación?

He eliminado cualquier referencia que pueda identificar al cliente, pero consideré que la respuesta a este cliente es digna de compartir con muchas otras parejas que están cicatrizando la herida de una infidelidad.

Aquí está mi respuesta:

Hola,

Gracias por su correo electrónico y los pormenores y reflexiones que ha puesto en explicar su situación y su historia matrimonial. Los amoríos causan con frecuencia una variedad de diferentes tipos de caos,  y para muchas parejas es una explosión del mito de la felicidad conyugal, y para muchos es más, se trata de un resultado final de muchas fuerzas y factores destructivos que han trabajado.

La curación en una relación requiere de un compromiso por ambas personas involucradas en el  matrimonio. A menudo existe la idea errónea de que el cónyuge culpable es el que tiene que hacer todo el trabajo, pero hay que tener en cuenta que el resultado es compartido por ambos. Otro factor es que ambos comparten la responsabilidad de lo sucedido y por lo tanto deben compartir la responsabilidad por el resultado. No estoy diciendo que usted es responsable del amorío, pero el contexto marital en el que pudo ocurrir fue algo que contribuyó. La mala comunicación, una atmósfera de miedo y ansiedad, y permitir que los estados de ánimo de su esposa dicten su matrimonio, han contribuido en algún nivel a la etapa en la que se encuentra.

En lo que respecta a sus preguntas:

Su esposa es reacia a la responsabilidad propia porque usted ya la dejó salirse con la suya. Si su esposa no puede decir que lo lamenta y se vuelve agresiva y usted le permite hacer esto, el comportamiento se arraiga. Cuando ella se vuelve gritona y agresiva, debe decirle que la comunicación se rompe, y que cesará la comunicación hasta que sea capaz de controlarse a sí misma. El comportamiento inaceptable necesita cubrirse con un enfoque sereno y estructurado, y puede ser necesaria una separación temporal hasta que ella sea capaz de comprometerse a curar la herida en su relación. Su necesidad de sentirse seguro y amado son cosas que debe tratar. Si usted no se siente seguro y querido en su relación, es responsabilidad suya comunicárselo a ella y encontrar la manera de lograrlo. Esa es una parte fundamental de las relaciones, independientemente de las circunstancias.

La curación y la reconciliación no son posibles sin revisar las heridas y el dolor, sanarlas y comprometerse a cambiar los patrones de conducta  negativos. Creer que puede reconciliarse sin la verdad es engañarse a usted y a su pareja.

Haciendo que ella lo haga sentir seguro... Qué tal ir de vacaciones juntos como pareja, permitiendo la  oportunidad de escapar de sus responsabilidades para con los niños y otros y volver a conectar como pareja? Esto le permitirá tanto la posibilidad de identificar cuál es el propósito amoroso de cada uno, y lo que cada uno espera de la relación. Identificar qué necesitan tener en su relación para que sea perfecta.  También debería darle un buen indicio de que sí vale la pena salvar el matrimonio.

El amorío ha terminado, pero la herida no sana. Sin sanar, su matrimonio ha terminado, y si su esposa no está dispuesta a comprometerse a sanar es posible que tenga que hacer arreglos para una separación.

Podría ser la arrogancia, o puede ser una herida profundamente arraigada en su pasado que le impide decir "lo siento" o admitir la culpa. Creo que ella necesita un poco de asesoramiento o terapia para trabajar este dolor e ira reprimidos, así ella será capaz de curarse a sí misma antes de centrarse en su matrimonio.

Usted necesita comunicarle a ella sus sentimientos más claramente y reiterar sus preocupaciones con oportunidades de examinar para evaluar el progreso. Su decisión de permanecer en el matrimonio se ha de cumplir con el compromiso de ella de trabajar por la reconciliación y la sanación, preferentemente a través de una consejería individual, seguido por una consejería de parejas. El hecho de no hacerlo, debería dar lugar a que usted elija si quiere o no permanecer en la relación.


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