Cómo identificar la causa de las peleas

Por Natalia Fernandez, autora de Recuperar Mi Matrimonio

Puede ser más fácil de lo que crees. Da un paso atrás. Analiza las últimas peleas o desacuerdos que han tenido con tu pareja. ¿En que se centraban? Si miras hacia atrás y buscas últimos seis discusiones que ha tenido con tu pareja... ¿qué es lo que tienen todas en común?


Ahora ponte en el lugar de tu pareja. Trata de entender su punto de vista sobre las discusiones que tiene contigo. ¿Cuál imaginas que sea su motivación y qué imaginas que más la moleste?

Ahora observa tus valores, y los de tu pareja. ¿Hay algo que tú o tu pareja hacen, que sea una amenaza para esos valores o ideales?

Una de mis amigas, Adriana, estaba en una situación similar a esta. Ella y su marido Santiago, siempre se peleaban por cosas como en qué restaurante comer, qué ropa vestía Santiago, cuánto dinero gastaba Adriana en ropa, y los amigos que tenían. 

Discutían todo el tiempo, ¡y se amargaban el uno al otro! Cuando ambos se tomaron un momento para sentarse y ver cualquier patrón que haya surgido de sus discusiones, Adriana determinó que Santiago tiene gustos más básicos que ella, y que él no tenía verdaderas aspiraciones para mejorar por sí mismo, o progresar en la escala social de la misma manera que ella lo hace.

Lo que Adriana descubrió es que en el afán de que Santiago viva el estilo de vida que ella siempre quiso, fue aplastando los valores y la forma de vida de Santiago. Él estaba bastante contento de ser un muchacho común, de usar ropa común y tener amigos comunes. 

La ropa de lujo y la gente guapa lo intimidaban y lo hacían sentir incómodo. Una vez que ellos identificaron el problema subyacente respecto a sus distintas aspiraciones y ambiciones en su estilo de vida, fueron capaces de trabajar en ello y llegar a un acuerdo que tuvo en cuenta los valores, ideales y ambiciones de ambos.

Sólo hacía falta examinar qué era importante para la pareja. Una mayor conciencia de los problemas subyacentes y el aumento de la habilidad de comunicación permitieron a esta pareja superar algo que era potencialmente una influencia enormemente perjudicial en su relación matrimonial. Pero esto sólo fue posible alejándose de las discusiones y tratando el problema más grande.

Entonces, ¿qué significa esto para ti y para tu relación?

La próxima vez que tengas una pelea con tu pareja por algo, considera el problema subyacente más profundo. Retírate de la discusión, como si fueras un desconocido que ve la situación desde afuera. A veces los demás pueden ver algo que debería ser obvio para nosotros. 

Ve si puedes identificar un patrón o un problema que suele surgir con regularidad. Resolver el problema, en lugar de luchar contra él, puede ser la clave para reconstruir la armonía conyugal y romper el ciclo de negatividad en tu matrimonio.

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