25 factores que destruyen las relaciones

Por Natalia Fernandez, autora de Recuperar Mi Matrimonio

Si tu pareja es quien ha perdido el amor, no busques culpables. No puedes hacer que tu pareja te ame de nuevo con argumentos, lágrimas, manipulación o amenazas. La única manera de recuperar el amor de tu pareja hacia ti es siendo una persona más amable por ti mismo.



La mayoría de nosotros pensamos que somos gente fácil de amar. El amor es una emoción: puede ser activada o desactivada, ¿Verdad? Incorrecto. El amor es una acción y, si no se actúa a tiempo, ésta ha de morir. Como resultado, puedes resistirte a ser amado sin saberlo.

Si no eres confortable a la hora de dar y recibir amor, puedes ser una persona difícil de amar. Si te resulta más cómodo criticar que felicitar, puedes ser una persona difícil de amar. 

Si te encoges de brazos y evitas besar en público, puedes ser una persona difícil de amar. Si muestras tu afecto hacia tu pareja por medio de bromas o burlas, puedes ser una persona difícil de amar. Si siempre tienes que estar en lo cierto y no escuchas a tu pareja, puedes ser una persona difícil de amar.

La gente adorable ama a los demás. Son personas positivas. Disfrutan de la intimidad física y con frecuencia la inician. Ellos confían y creen en su pareja. Están orgullosos de su pareja, y se aseguran de que su pareja lo sepa. Debido a que son personas abiertas y sin críticas, sus parejas saben que pueden acudir a ellos en cualquier momento.

¿Suena esto a ti? ¿Quieres que suene a ti?

Tú puedes estar pensando: "Ese tipo de personas son fáciles de tomar por tontos." Es verdad. La gente adorable puede ser aprovechada. Pero en el único lugar donde no deben existir muros se encuentra en un matrimonio. Tu pareja no es como los demás. Para que la intimidad crezca, tanto el uno como el otro deben estar cómodos amándose mutuamente, tanto al dar amor como al entregar y recibir.


Los siguientes asesinos de relaciones cortan el amor de raíz

Ellos hacen imposible que tu pareja te ame y, como consecuencia, provocarán que los sentimientos de amor de tu pareja mueran. Si alguno de ellos aplica en ti, te toca entonces cambiarte a ti mismo. No puedes conseguir el amor de tu pareja de nuevo hasta que no hagas fácil que él o ella te ame.

1. Estás decepcionado de tu pareja. Tu pareja puede sentir cuando tú estás decepcionado de él o ella, aun cuando tratas de ocultarlo. El respeto de tu pareja es un deber. No se puede tener un matrimonio saludable si estás decepcionado de tu pareja, y punto.

2. Estás desilusionado con tu matrimonio. La desilusión es otro asesino de matrimonios. Puedes sentir que tu matrimonio no ha cumplido con tus expectativas. Si es así, asume la responsabilidad de tus sentimientos. No culpes a tu pareja o a tu matrimonio. Si tu matrimonio no es lo que quieres que sea, entonces cámbialo. Si estás desilusionado, examina tus expectativas. Tal vez no eran realistas en el primer momento. Tú eres responsable de tu propia felicidad, y culpar a tu pareja por no poder darte el matrimonio que tú quieres es una excusa.

3. No respetas a tu pareja. En cierto modo, el respeto de tu pareja es aún más importante que el amor de tu pareja. ¿Alguna vez has notado cómo te resulta fácil que la gente te preste atención? Cuando se respeta y admira a la pareja, la pareja tendrá más sentimientos de amor hacia ti. Si tu pareja se siente como si tuviera que estar a la altura de tus expectativas, constantemente te decepciona, o nunca puede hacerlo bien, entonces has fallado en demostrarle a tu pareja el respeto que merece.

4. No te gustas o no te respetas a ti mismo.

5. No haces lo que dices que vas a hacer.

6. Dejas que el orgullo se interponga en el camino.

7. Siempre tiene que estar en lo cierto.

8. No escuchas a tu pareja.

9. Haces cosas porque molestan a tu pareja.

10. Eres deshonesto.

11. Tienes quiebres y/o eres incapaz de controlar tus emociones.

12. Eres hiriente y lastimas a tu pareja.

13. Críticas a tu pareja delante de los demás.

14. Tienes un orgullo con el que es difícil vivir.

15. No estás dispuesto a atender las peticiones de tu cónyuge o del compromiso.

16. Quieres que tu cónyuge cambie lo que él o ella es.

17. Dejas que otros se interpongan entre tú y tu pareja.

18. No peleas de forma justa.

19. Quieres quedarte exactamente como eres y resistir el crecimiento.

20. No puedes manejar el estrés y llevarlo fuera de tu pareja.

21. Tomas todo lo que tu pareja hace o dice de forma personal.

22. Siempre ves el lado negativo de las cosas.

23. Te niegas a admitir que hay un problema o a buscar ayuda profesional.

24. Estás envuelto en adicciones como el alcohol o abuso de sustancias.

25. Atacas física o verbalmente a tu pareja.


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